Quiero adelgazar: ¿por dónde empiezo?

Quiero adelgazar: ¿por dónde empiezo?

Quiero adelgazar: ¿por dónde empiezo?

Después de Semana Santa, empieza la conocida «operación bikini». Sí estás decidido a adelgazar y mejorar tu físico mediante dieta y ejercicio, este post puede servirte de ayuda.

Es de dominio público que la combinación de dieta hipocalórica y ejercicio son formas sanas de adelgazar. El problema radica en encontrar la forma correcta de comenzar y perseverar en las dietas de adelgazamiento pautadas por el nutricionista y la actividad física regular.

La mayoría de las personas conocen la relación existente entre las calorías ingeridas con los alimentos y bebidas y su repercusión en el peso corporal. ¿La ecuación es tan sencilla como parece? Cuando ingieres más calorías de las que tu cuerpo necesita, las calorías adicionales se almacenarán en forma de grasa y viceversa.

En mi opinión no sólo se trata de contar calorías, deben tenerse en cuenta muchos otros factores, desde la matriz de los alimentos incluidos en el plan de alimentación a la circunstancias individuales de la persona interesada en adelgazar.

Quiero adelgazar sin pasar hambre: ¿es posible?

quiero adelgazar sin pasar hambreIgual que las autoridades sanitarias advierten contra la automedicación, es también peligroso si empiezas una dieta o práctica deportiva sin planificación. No consultar con un profesional puede conllevar múltiples riesgos para la salud, desde lesiones, hasta déficits alimentarios.

Desde el punto de vista psicológico, el riesgo de abandono aumenta si comienzas a ejercitarte de forma improvisada tras el sedentarismo; o te impones comer alimentos que crees que te convienen, pero no te gustan. Los excesos físicos sin sentido, o los ayunos y por consecuencia el hambre, producen una sensación de obligatoriedad que termina por generar estrés, que es el paso previo al abandono.

No es suficiente con “ponerse a dieta” y comenzar a hacer actividad física por una temporada. Necesitas comprometerte con seguir un estilo de vida sano, o de lo contrario corres el riesgo de recuperar el peso perdido.

Antes de comenzar cualquier programa nutricional o práctica deportiva, planifícalo con tu nutricionista y preparador físico. Ellos te asesorarán sobre cómo empezar y perseverar, con un plan dietético y de ejercicios personalizados a tus gustos, estilo de vida, condición física, etc.

Date a ti mismo las razones que tienes para perder peso; te ayudará escribir una lista con tus motivos del tipo “quiero adelgazar por…”. Hazlo por ti mismo, y solo por razones de salud y bienestar físico o psicológico.

No intentes adelgazar para complacer a otros por meras cuestiones estéticas. Necesitas razones sólidas y metas realistas que se pueden lograr con calma y de forma gradual. Asume que trabajarás día a día con perseverancia y con un esfuerzo llevadero para ti.

Adelgaza con planificación para no rendirte

El cuerpo alcanza el equilibrio y deja de ganar o perder peso cuando la ingesta calórica de la dieta es igual a la cantidad de energía útil para el cuerpo. La mejor manera de perder peso es disminuir el aporte de calorías y aumentar la cantidad de calorías consimidas. Para lo primero, te sirve una dieta equilibrada hipocalórica, y para lo segundo, la práctica regular de ejercicio físico.

Perder peso tan rápido como sea posible es inútil. Al probar un plan dietético de adelgazamiento, prepárate para un compromiso a largo plazo y cambios permanentes de estilo de vida dirigidos a establecer hábitos saludables.

Concéntrate en la pérdida gradual de peso y en el mantenimiento de los resultados. No sólo se trata de perder y perder kilos sin parar, en mi consulta me gusta valorar el esfuerzo que conlleva el mantenimiento del peso perdido con anterioridad.

Consejos a la hora de planificar:

Debes variar la elección de los alimentos, comprar diferentes frutas y verduras, es útil consumir alimentos frescos de temporada, esta práctica también te ayudara a ahorrar. Puedes permitirte un exceso de vez en cuando, siempre que lo vayas equilibrando con un poco más de actividad física o haciendo comidas más ligeras.

También ayuda mucho disminuir el tamaño de las raciones y para compensar esto, comer más despacio te ayudará a tener igual sensación de saciedad con menor cantidad de comida en el plato. Bebe dos litros de agua como mínimo.

Necesitarás incluir actividad física en tu rutina semanal. Al elegir el tipo de actividad, busca algo que te guste y te ayude a liberar estrés, de nuevo, establece metas flexibles y alcanzables.